"Nosotros no escuchamos cumbia, pero, cuando salís, en todos los boliches tenés cumbia o reggaeton. Así que empezamos a tocar este estilo para bailar a la noche las canciones que escuchás tranquilo a la tarde en tu casa". Y así, como suele suceder siempre, lo particular se transformó en lo general. Y luego en un éxito imparable. Esa es la síntesis de la génesis de Agapornis, el grupo de cumbia cheta cuyas reversiones efectivamente se escuchan en todos los boliches y fiestas.

La novedad para los tucumanos es que, de cara a la primera visita de la banda a la provincia, ya se largó la venta de las anticipadas. Se consiguen a $ 100 (son limitadas) en Tarjeta Titanio (San Martín 853) y en La Rockería (Buenos Aires 39, local 6). También se las puede adquirir en la boletería del club Central Córdoba, donde el 8 de diciembre será el recital.

Aunque es cierto que el modo en que se formó puede definirse como accidental, Agapornis no camina sobre arenas movedizas: es la única banda argentina que durante 2012 firmó un contrato con Sony.